La Real Federación Cántabra de Vela organizó la semana pasada tres jornadas muy especiales que quedaran grabadas en la memoria de sus pequeños protagonistas. Una docena de niños, procedentes de un contexto especialmente difícil, debido a la situación en su país, fueron invitados a disfrutar de un día soleado y lleno de aprendizajes en la bahía de Santander.
La actividad permitió a los niños tener su primer contacto con el apasionante mundo de la vela. Bajo la atenta mirada de monitores los pequeños aprendieron las nociones básicas del deporte náutico, conocieron las embarcaciones y se adentraron en el mar en unas condiciones meteorológicas perfectas para la navegación que esperemos despierte en ellos la afición por el deporte de la vela
Más allá del deporte, fue una jornada de sonrisas, emoción y descubrimiento. El mar se convirtió en un espacio de encuentro, ilusión y esperanza, y pudieron desarrollar habilidades importantes como son la perseverancia, el trabajo en equipo y la confianza en si mismos
Desde la Federación Cántabra de Vela se continúa trabajando para que este tipo de iniciativas inclusivas acerquen el deporte náutico a todos los públicos, especialmente a aquellos que más lo necesitan.

